Héctor Barberá

Una de las últimas imágenes de Héctor Barberá como piloto del Team Toth. EFE

Este domingo, mientras el resto de pilotos salían al circuito de MotorLand (Aragón), Héctor Barberá hablaba con la Guardia Civil, que investigaba la desaparición de su moto. Minutos después, anunció que dejaba el campeonato “por seguridad” y denunció las penurias económicas del Team Toth. El jefe, Imre Toth, no disimuló sus sospechas: “La moto debe de estar en el paddock. La seguridad es grande”, declaró a TVE; “Héctor no quería correr y para él era mejor venir y coger la moto”, añadió. “Es muy buen piloto, pero personalmente…”

Se trata del último escándalo de un historial extenso. A mitad de la temporada pasada, cuando corría en Moto2, Pons Racing despidió a Barberá tras dar positivo en un control de alcoholemia (0,67 mg/l, una tasa muy superior a la permitida). Fue condenado a no conducir vehículos de motor durante un año y a 22 días de trabajos comunitarios.

Seis años antes, en 2012, ya había sido detenido en Valencia por conducir ebrio y de manera peligrosa. Fue condenado a diez meses sin permiso de conducir y una multa de 1.200 euros. En 2014 fue multado con 3.600 euros por conducir sin puntos en el carnet.

Su incidente más grave tuvo lugar en 2013. Él y su pareja se denunciaron de forma recíproca por violencia doméstica, lo que llevó a su detención en Jerez. Según el relato de la mujer, que deseaba poner punto final a su relación, Barberá le “apretó del cuello” y la tiró al suelo. Ella reaccionó mordiéndole. Barberá fue condenado a seis meses de prisión, conmutable por trabajos sociales al no contar con antecedentes.

Ocho temporadas en MotoGP

Con 32 años, Héctor Barberá apuraba su carrera en Supersport, una categoría del Campeonato Mundial de Superbikes. El piloto nacido en Dos Aguas (Valencia) cuenta en su palmarés con diez victorias en grandes premios, seis en 125cc (fue subcampeón en 2004) y cuatro más en 250cc (subcampeón en 2009), cuando despuntaba como una de las grandes promesas del motociclismo español. No logró refrendar estas esperanzas en MotoGP, en la que corrió ocho temporadas y nunca se subió al podio. En 2018 corrió en Moto2 pero fue despedido en junio por Pons Racing.