Después de que Marc Márquez y Jorge Lorenzo presentasen su ‘Dream Team’, a sus archirrivales Maverick Viñales y Valentino Rossi no les queda otra que aceptar el reto de enfrentarse a un equipo Honda más fuerte que nunca. Esa es la premisa con la que Yamaha ha mostrado los nuevos colores que lucirán esta temporada, que se antoja apasionante por la batalla que ambas escuadras pueden presentar.

Durante el evento, celebrado en Yakarta (Indonesia), Viñales no sólo ha prometido ser un rival duro para los hombres de Honda, sino también para su propio compañero. “¿Mi motivación? Batir a Valentino. Es broma”, aclaró inmediatamente, aunque con la boca pequeña. “Es importante mantener la calma. Cuando fichas por Yamaha, el principal objetivo es el número uno”, señaló el español.

Viñales estrena este año jefe de mecánicos, después de que saltase todo por los aires con el veterano Ramón Forcada el pasado año. Ahora contará en ese rol con Esteban García, a quien conoce del pasado, y con el ex piloto Julián Simón, que le ayudará en las labores de entrenador personal y asesor.

Por su parte, el veterano ‘doctor’ Rossi, advierte que afronta el 2019 muy motivado y con ganas de batir a Márquez y Lorenzo. No obstante, es consciente de que Yamaha no ostenta ahora mismo ese papel de favoritos que tenían años atrás. “No espero que en este test seamos muy competitivos de entrada, pero sí ver mejoras que nos indiquen que estamos trabajando en la dirección adecuada”, advirtió.

Hace 10 años que Rossi no levanta una corona, pero el heptacampeón del mundo de MotoGP no ha olvidado cómo ganar. “Aquella temporada 2009 estuvo muy bien. Peleé con Jorge hasta el final y pude ganar. Desde entonces, según cómo lo mires, han cambiado muchas cosas o nada. El nivel ahora es más alto, pero desde el punto de vista del equipo no ha cambiado nada”, admite el italiano, que tiene contrato con Yamaha hasta 2020.